Es importante acudir a revisiones periódicas, a menudo llamadas consultas de medicina preventiva, con el médico. Estas consultas suelen realizarse una vez al año. Las consultas de medicina preventiva pueden ayudarte a mantenerte sano y a detectar cualquier problema a tiempo. Durante la consulta, el médico te hará un examen físico. Esto puede incluir tomarte la presión arterial y medirte la altura y el peso. El médico también puede hacerte preguntas sobre tu estado general de salud. Por ejemplo, puede preguntarte si fumas, usas cigarrillos electrónicos o consumes alcohol.
Si tienes alguna inquietud, puedes comentársela al médico durante la consulta. Podrías hablar de temas como las relaciones personales, los estudios, el trabajo, los niveles de estrés y tu situación personal.
El médico y tú también pueden hablar sobre cómo cuidar de tu salud ahora que eres adulto. Dado que ya has cumplido los 18 años, el médico necesitará tu permiso por escrito para compartir tu información médica con tus padres.